sábado, 23 de julio de 2016


Ruta del Salto de la Novia 
-Por el corazón del valle-

Le proponemos un paseo por el corazón del Valle de Ricote; una escapada hacia uno de los parajes más bellos de esta comarca: el Salto de la Novia, lugar donde historia y leyenda se dan la mano. En un recorrido circular, durante tan sólo 2,6 km y una duración de 2 horas, el viandante transitará por las laberínticas calles de Ojós y plácidos rincones huertanos y fluviales, descubriendo el patrimonio histórico, medioambiental, geológico e inmaterial del pueblo más bonito de la Región de Murcia. Un paseo silencioso y agradable para los sentidos que desde "Legado vivo" te invitamos a realizar.

Ficha técnica:
Cartel de inicio de la ruta.
Punto de partida: intersección del Paseo de los Pinos y la Carretera Nueva (esquina del CEIP "San Agustín). 124 metros de altitud.

Lugar de llegada: La Canal. 121 metros de altitud.

Distancia: 2,6 kilómetros.

Duración: 2 horas.

Dificultad: baja.

Cartografía: Hoja 912-II, Archena, escala 1:25.000 (I.G.N.).

Itinerario:
La ruta tiene su inicio en la intersección del Paseo de los Pinos y la Carretera Nueva, justo en la esquina del colegio "San Agustín". Transitados unos 80 metros, giraremos hacia la derecha para llegar a La Canal, lugar donde la denominada "cultura del agua" tiene su máxima expresión. Su protagonista es la Acequia de Ojós y Villanueva, el sistema hidráulico que riega la mayor parte de la Huerta de Ojós. En La Canal se puede observar el pequeño acueducto por donde discurre el agua de la acequia madre para salvar el Barranco de Ricote, un lavadero público todavía vigente (también empleado como zona de baño) y un molino harinero. Este edifico fue adaptado en el pasado siglo para instalar un generador que proporcionaba electricidad a la población de Ojós y una turbina para elevar el agua de la acequia al cercano paraje de La Zorrera, terreno anteriormente regado con el agua del Barranco de Ricote.

Calle de San José.
Tras La Canal, la Ruta del Salto de la Novia se introduce en las laberínticas y estrechas callejuelas del pueblo de Ojós. Paseando en dirección sur, podremos deleitarnos con el pasaje de cuidadas plantas de la Calle de San José, vía pública que nos conduce a la Iglesia de San Agustín, el templo cristiano que ha marcado la vida religiosa de los ojeteros durante los últimos 500 años y que, con mucha probabilidad, fue bendecida sobre la anterior mezquita en el año 1501. En frente de su puerta se pueden leer dos lápidas escritas en latín y castellano en la fachada del antiguo ayuntamiento, mandadas a colocar por Don Tomás López de Pobeda y Molina, hijo ilustre y benefactor de la villa.

El itinerario toma ahora dirección este, caminando por las calles Cánovas Varona, Compañía de Jesús, San Agustín y San Antonio. Éstas nos conducen al paraje de La Carrera (con dirección sur), cuyo nombre indica que el recorrido seguido era el camino fluvial que venía desde Archena, pasando previamente por Villanueva. Esta ruta, que ya fue aludida por al-Idrīsī a mediados del siglo XII para unir Murcia y Segura de la Sierra, tiene unos antecedentes romanos, como el topónimo "Salto de la Novia" indica ("Saltus Novus" = "Nuevo Desfiladero"). Pero no adelantemos acontecimientos y sigamos el recorrido por Huerta de Abajo, visualizando el bello paraje dominado por limoneros irrigados con la Acequia de Ojós y Villanueva.

Caminando por La Carrera.
En el paraje de El Molino podemos observar el edificio arrasado de una fábrica para picar esparto, con la finalidad de dividir y separar las fibras para ser elaboradas con posterioridad. Estuvo en actividad en la primera mitad del siglo XX . Este edificio fabril, movido por las aguas de la acequia madre, fue construido sobre el anterior molino harinero que la Encomienda de Ricote tenía en Ojós y que ya estaba moliendo cereal en el año 1494. En lo alto se puede observar la curiosa formación geológica de Las Coberteras.

Siguiendo dirección sur por el Barranco Mundo, cuyo cauce es empleado como desagüe de la Acequia de Ojós y Villanueva, llegamos a la ribera del Río Segura, el principal protagonista de la comarca natural del Valle de Ricote. Su existencia ha dado lugar al desarrollo de una agricultura de regadío de gran tradición y a los asentamientos humanos que se suceden a lo largo de su recorrido. Pero el Segura es, además, poseedor de interesantes valores patrimoniales relacionados con la biodiversidad (multitud de especies de plantas y animales), tal como se puede analizar en el paraje del Salto de la Novia, espacio frecuentado por la nutria.

Panel informativo del Salto de la Novia.
Recorridos 180 metros por el camino fluvial, encontraremos un cruce donde tendremos dos opciones: continuar por el itinerario señalado para cruzar por el recientemente construido puente de madera o llegar al Salto de la Novia propiamente dicho (200 metros ida y vuelta). En ambos casos, el viandante podrá contemplar el bello cuadro de este paraje, que encierra el primer pasaje de la historia valricotí, ocultando sus piedras momentos legendarios de batalla. Si a su rica historia, que encierra el origen poblacional de Ricote, añadimos la existencia de una atractiva leyenda, el lugar toma ya importantes alicientes para que sea de obligada visita por el infatigable viajero.

De regreso a la población de Ojós, seguiremos el camino de la margen izquierda del río, transitando por los parajes de La Coya y La Cuna, cuyo espacio agrícola es irrigado por la Acequia de Ulea. Con unas inmejorables vistas de la Sierra del Chinte, a unos 700 metros nos toparemos con uno de los dos pilares de lo que se conoció como "La Cuna", puente rústico formado por maromas de esparto y tablas de madera para que los caminantes pudiesen salvar el cauce fluvial. Esta pasarela rudimentaria se dio con anterioridad a 1880, siendo la precursora del Puente Colgante, por donde continúa el itinerario.

Tras cruzar el puente, la ruta se dirige hacia el paraje de Albollones, lugar donde volvemos a entroncar con la Acequia de Ojós y Villanueva y con otro lavadero. El recorrido regresa de nuevo a La Canal por el paraje de Galca, siguiendo el cauce de la acequia madre. Este topónimo procede del árabe «galqa», con el significado de «huerto cercado con muros», probando que el sistema hidráulico procede del periodo andalusí.

Texto: Jesús Joaquín López Moreno.
Fotografías: Héctor M. Quijada Guillamón.

Voluntarios durante la creación de la ruta.
Esta ruta forma parte del proyecto"Legado vivo". Fue creada por las asociaciones "La Carrahila", "Caramucel, naturaleza e historia" y "Oxox" en los meses de julio y agosto de 2016, siendo subvencionada por el Excmo. Ayuntamiento de Ojós.